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¿Cómo preparar un buen café?

Llegó el frío

Siete de cada diez argentinos arranca el día con un café y bebe entre una y tres tazas diarias. Se consume un kilo por persona anualmente, según últimos datos publicados por la Cámara Argentina de Café.

El beneficio, sobre la capacidad de “despertar” que brinda el café, se manifiesta muy claramente al realizar ciertas actividades: seis de cada diez personas lo elige cuando está trabajando y el resto, mientras estudia.

¿Estás ligado emocionalmente con el café? ¿Te cuesta salir de la cama para arrancar el día? ¿Tenés frío? Por lo que sea, preparate un buen café.

¿Cómo preparar el mejor café?

Calidad del producto: como requisito fundamental para que logremos una buena infusión, la materia prima debe ser de excelente calidad. Lo ideal es comprar café en grano y molerlo en el momento en que se desea consumir, o comprar café molido tostado natural sin azúcar.

Agua y temperatura: preferentemente evitar el agua de la canilla. Se recomienda utilizar agua filtrada o embotellada (con bajo contenido en sodio). Respecto a la temperatura nunca superar los 90° C. Exceder esta temperatura quemará el café. Para los que gustan beberlo bien caliente un buen tip es precalentar la taza.

Medida justa: 10g de café + 125ml de agua alcanzan perfecto para un pocillo. Por supuesto, pueden hacerse pequeñas variantes de acuerdo al gusto personal.

Recomendación especial: animarse a saborear el café sin el agregado de azúcar ni leche y probar los nuevos sabores de la mejor variedad.

Guardado y conservación: mantenerlo a temperatura fresca –alejado de cualquier fuente de calor- y conservarlo en un buen packaging garantiza la conservación del aroma y el sabor del café.

La espuma: un must para acompañar el mejor café

Primer paso: vierte leche fría en una cafetera. Para lograr una espuma perfecta, el termómetro es un gran aliado.

Enciende el vapor lentamente: ve bajando la cafetera a medida que la leche vaya subiendo. Debes crear una textura pareja y suave.

Llegar a los 37º C: una vez que la leche llega a 37° C estás listo para pasar al siguiente paso.

No superar los 68° C: es importante tener presente que algunas cafeteras calientan muy rápido con lo cual es preferible controlar la temperatura antes de llegar al límite y que la leche se queme. Para lograr una espuma ligera evita las burbujas grandes.

Apaga el vapor: ahora sí, apaga el vapor, aparta la leche y deja que se asiente por unos segundos para lograr una textura aterciopelada.